PROGRAMA DE ELECTRIFICACIÓN RURAL (PER)

Debido al bajo nivel de consumo a escala rural, la dispersión de las localidades a abastecer y la lejanía a los centros de abastecimiento, los proyectos de electrificación no resultan rentables para las empresas de distribución. Por esto el estado financia en su mayoría este tipo de proyectos.

Gracias al esfuerzo conjunto del gobierno, empresas privadas y de los propios usuarios es posible el abastecimiento de electricidad de zonas rurales.

La electrificación rural posee una importancia pocas veces valorada en su totalidad, tanto en el corto, mediano y largo plazo. Su importancia se entiende mejor al conocer los beneficios que ésta trae a los sectores rurales. Éstos objetivos son:

 

  1. Integración de los sectores rurales al desarrollo económico nacional.
  2. Frenar la migración rural-urbana que se ha estado produciendo.
  3. Aumentar las posibilidades de generación de ingresos el tener medios de producción más tecnificados sobre la base de la energía eléctrica.
  4. Mejorar nivel socio cultural de sus habitantes.
Debido a la particularidad de cada caso, y de las diferentes situaciones dentro de cada región del país, las decisiones en torno a esta materia se toman dentro de los Gobiernos Regionales.

 

Lineamientos Principales

Los aspectos centrales de la política de electrificación rural son los siguientes:

  1. Mantener el proceso de decisión regionalmente descentralizado, en consistencia con los planes de desarrollo en cada región.
  2. Ampliar las alternativas tecnológicas de la electrificación rural, considerando la autogeneración de energía con energía solar, eólica, pequeñas centrales hidroeléctricas, grupos electrógenos y sistemas hídridos.
  3. Fortalecer el actual esquema de cofinanciamiento en que las inversiones son materializadas con el aporte del estado, las empresas eléctricas y los usuarios.
De modo de materializar el proceso de electrificación rural, el programa incluye un modelo de gestión y planificación que debe ser adoptado por las unidades ténico-regionales que correspondan. En este punto es donde el PER actúa, preocupándose de dar apoyo en la gestión en cada unidad regional, o sea, darle un sentido global a la electrificación rural, mejorando sus deficiencias y reforzando sus aspectos positivos, potenciando el proceso de planificación y gestión a nivel regional.

Principios Básicos

Basados en la experiencia (tanto a través de red como por autogeneración) y en antecedentes internacionales el PER ha definido un grupo de principios básicos que permiten un cumplimiento exitoso de los objetivos propuestos.

  1. La solución deseada por los usuarios es el suministro eléctrico domiciliario a una tensión alterna de 220 volts efectivos monofásicos y 50 hertz de frecuencia con una disponibilidad las 24 horas al día.
  2. El aporte estatal debe dirigirse a financiar las inversiones en sistemas de electrificación y los gastos derivados de administrar el programa global. El PER debe propender a que los costos de operación, mantención y administración de las soluciones particulares sean cubiertas por los usuarios de los sistemas mediante el pago de una tarifa.
  3. El Estado no debe financiar el 100% del costo de los proyectos en que participa. Usuarios como prestadores de servicios deben contribuir a su financiamiento.
  4. Podrán ser dueños de infraestructura financiada parcialmente por el Estado sólo asociaciones de usuarios, Municipalidades o empresas privadas.
  5. El Estado favorecerá la creación de instancias de organización comunitaria. Debe ser la organización la demandante del servicio y no el usuario individual.
  6. Se debe considerar a las entidades privadas no sólo como suministradoras de equipos y consultorías, sino también como prestadores de servicios eléctricos y apoyo a la generación de proyectos. Esto es parcialmente relevante en las soluciones de autogeneración.
  7. La sustentabilidad de las soluciones de autogeneración se basa en:
  1. El programa debe considerar criterios de gradualidad en su operar para hacerse cargo de las características socioeconómicas y socioculturales de las realidades locales, y las posibilidades tecnológicas para proveer el servicio eléctrico.
  2. Desde un punto de vista general, en el caso de soluciones de autogeneración, y sin desatender el criterio de mínimo costo, las prioridades son:
  1. La heterogeneidad geográfica y cultural que caracteriza a las zonas rurales, más la existencia de políticas de descentralización, requiere de la consideración de un sistema organizativo de carácter regional, que sirva de apoyo a la detección de necesidades y al planteamiento de soluciones. Se considera que en el largo plazo la reevaluación y proposición de planes de energización debe ser un proceso que se geste y accione desde el interior de la región y específicamente para ella.
  2. La solución mediante sistemas de autogeneración no necesariamente será la solución definitiva. La electrificación por esta vía, más otros programas destinados a la atención integral de zonas rurales, que puede producir condiciones de desarrollo que aumenten la concentración y nivel de la demanda eléctrica, generando en el mediano plazo la factibilidad de la conexión a red como la solución definitiva de mínimo costo. En este sentido, puede considerarse la solución vía autogeneración como un primer paso para lograr dicha conexión.
  3. El planteamiento de cualquier orgánica para sustentar el proceso de electrificación rural debe evitar el aumento del aparataje estatal. Aún cuando existen responsabilidades ineludibles del Estado en la materia, y no existiendo capacidad estatal para ejecutarlas, debe privilegiarse el que estas funciones se contraten con privados por sobre la alternativa de crear organismos.


  4.     VOLVER