INTRODUCCCION

La electrificación rural se presenta como un proceso en el cual se busca abastecer de energía a las distintas localidades del país que no cuentan con un suministro apropiado, ya que éstas deben satisfacer sus necesidades de abastecimiento con el uso de fuentes de energía más precarias e ineficientes.

Dos de las grandes restricciones que afectan la electrificación rural, es la incapacidad de almacenamiento de energía y además que el consumo presenta grandes fluctuaciones a lo largo del día. Esto significa que se debe disponer de instalaciones suficientemente dimensionadas para abastecer la demanda máxima que se presente. La gran variabilidad del consumo a lo largo del día se traduce en un aumento de los costos de mantenimiento y producción

En general, se busca atender los requerimientos de actividades domésticas, de servicios, transporte y productivas, de modo de lograr un mejoramiento de las condiciones de vida, respetando y preservando el medio ambiente.

Cabe destacar que el concepto de electrificación rural debe ser considerado como estrechamente asociado al concepto de uso racional de la energía; esto quiere decir que la electrificación rural no necesariamente implica incrementos en el uso de energéticos, sino que puede significar ahorros de energía y sustitución entre fuentes. En consecuencia, la electrificación debe ser considerada como un componente estratégico de un marco más amplio de acciones de desarrollo rural integral, teniendo en cuenta que el análisis de los aspectos energéticos es una condición necesaria pero no suficiente para lograr dicho desarrollo, tal como han demostrado los programas de electrificación rural, los cuales han tenido solo un éxito parcial

Tanto por su impacto directo en los niveles de vida de los pobladores rurales y en el ambiente, como por su contribución a la generación de actividades económicas, la dotación de servicios energéticos adecuados es un requisito indispensable para facilitar un proceso de desarrollo rural sostenible.



 
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